El Sistema de Comercio de Emisiones de la UE entra en plena vigencia y cambia la conversación entre Ecuador y sus navieras para siempre
Durante años, el exportador ecuatoriano negoció con las navieras básicamente dos variables: la tarifa base y el recargo de temporada. Esa conversación ya cambió. Desde enero de 2026, hay una tercera línea en cada cotización que no es negociable, no es estacional y no desaparece cuando bajan los fletes: el recargo por emisiones de carbono.
No es una amenaza futura. Es una realidad que Maersk y Hapag-Lloyd ya publicaron en sus tarifas del primer trimestre de 2026, y que responde a una decisión estructural de Bruselas que llevaba tres años ejecutándose en fases.
Qué es el Sistema de Comercio de Emisiones y por qué 2026 es el año que importa
El Sistema de Comercio de Emisiones de la Unión Europea (EU ETS, por sus siglas en inglés) incorporó al transporte marítimo con un calendario de escalamiento preciso: las navieras cubrieron el 40% de sus emisiones reportadas de 2024 durante 2025; en 2026 deben cubrir el 70% de las emisiones reportadas de 2025; y el 100% aplica desde 2027 para las emisiones reportadas de 2026. Sin embargo, varias navieras, Hapag-Lloyd entre ellas, comunican 2026 como el año de «implementación plena» en sus ajustes de recargo, porque es el primer año en que la obligación supera la mitad y el costo se vuelve materialmente significativo en la factura del cliente.
Un detalle de alcance que importa para el exportador ecuatoriano: el EU ETS no aplica igual a todas las rutas. Los viajes dentro de la Unión Europea y las escalas en puerto europeo están sujetos al 100% de la obligación; los tramos entre Europa y puertos fuera de la UE, como los de Ecuador, aplican al 50% del trayecto correspondiente. La tasa parcial no elimina el costo: lo modera, pero no lo hace opcional.
En paralelo, el Reglamento FuelEU Maritime entró en vigor en 2025, exigiendo a los buques que operan con la Unión Europea reducir la intensidad de carbono de su combustible en un 2% respecto a la línea base de 2020. La siguiente reducción obligatoria es del 6% en 2030. Ambas regulaciones operan de forma simultánea y, en la mayoría de los casos, las navieras las consolidan en un único recargo en la factura.
Hapag-Lloyd anunció que su recargo por EU ETS aumentará aproximadamente un 45% en 2026 respecto al año anterior, como resultado directo del escalamiento en la cobertura de emisiones y del alza en el precio de los permisos de carbono. Maersk calculó su recargo del primer trimestre de 2026 usando el precio promedio del permiso de emisión europeo, que se ubicó en €76,75 por tonelada entre agosto y noviembre de 2025. Encuestas de analistas compiladas por Reuters ubican el precio promedio proyectado para 2026 en torno a €92 y €93 por tonelada. La volatilidad no es un detalle menor: significa que el recargo negociado hoy en un contrato de largo plazo puede no reflejar el costo real en seis meses.
Por qué esto golpea más a Ecuador que a otros exportadores
La Unión Europea fue el principal destino de las exportaciones no petroleras ecuatorianas en 2025, con USD 7.237 millones, el 23% del total exportado. Los dos productos estrella de esa relación son precisamente los más expuestos al impacto del EU ETS: el banano y el camarón, ambos transportados en contenedores refrigerados (reefer), que tienen mayor consumo energético y, por tanto, mayor huella de carbono por caja movilizada.
En enero de 2026, la Unión Europea concentró el 34,36% del total de banano exportado por Ecuador, con un crecimiento del 15,57% respecto al mismo mes del año anterior. El camarón generó USD 8.401 millones en exportaciones durante 2025, con un crecimiento del 20,2%, consolidando a Ecuador como el principal exportador mundial de ese producto. Ambos sectores llegan al nuevo régimen regulatorio en su mejor momento histórico de volumen, lo que amplifica tanto la oportunidad como la exposición.
El mecanismo de impacto es directo: el recargo por EU ETS varía según la ruta, el tipo de contenedor y el tamaño. Maersk publica tablas diferenciadas por trade, tamaño de caja y tipo de contenedor, seco o reefer, y los recargos aumentaron sustancialmente respecto a 2025. Para el exportador ecuatoriano, eso significa que el costo logístico hacia Europa no puede modelarse con una cifra fija: depende del trimestre, del tipo de carga y del precio spot del permiso de carbono en el mercado europeo.
Quién gana, quién pierde
Las navieras que invierten en eficiencia y combustibles alternativos tienen una ventaja competitiva creciente. Algunos operadores utilizan hubs de transbordo como Tanger Med en Marruecos o Port Said en Egipto como parte de su arquitectura de rutas, aunque la Comisión Europea los identificó expresamente como puertos vecinos de transbordo sujetos a monitoreo, precisamente para evitar que se conviertan en mecanismos de evasión regulatoria. Usarlos puede tener sentido operativo, pero no elimina automáticamente la exposición al EU ETS.
El exportador ecuatoriano que negocia con conocimiento de causa gana poder de mesa: puede pedir desagregación de recargos para verificar que los montos cobrados correspondan a los costos reales, y estructurar contratos con cláusulas de ajuste por variación del precio de los permisos de carbono. El que no lo hace paga la tarifa que le presenten sin posibilidad de cuestionarla.
Dos escenarios
Escenario probable, normalización del recargo como costo estructural: El precio del permiso de carbono europeo se mantiene en la banda proyectada por analistas y las navieras consolidan sus recargos de forma transparente y predecible por trimestre. El costo adicional es real pero administrable para exportadores que lo incorporan en su estructura de pricing con anticipación. Gatillo: publicación anticipada de tarifas trimestrales con al menos 60 días de margen.
Escenario peligroso, presión sobre el margen sin posibilidad de traslado: El precio del permiso de carbono sube por encima del rango proyectado, los recargos se vuelven impredecibles, y el exportador ecuatoriano que firmó contratos de precio fijo con compradores europeos no puede trasladar el costo adicional. En el banano, donde el precio mínimo de la caja está regulado en USD 7,50 para 2026, el margen de absorción es limitado. Gatillo: precio del permiso de carbono superando €100 por tonelada de forma sostenida durante un trimestre.
Lo que no puede esperar
El recargo verde no es una línea temporal de la cotización. Es la nueva arquitectura de costos del comercio con Europa. El exportador ecuatoriano que aún trata al EU ETS como un tema de su naviera, y no como una variable de su propio modelo de negocio, está tomando decisiones de precio con información incompleta. La conversación con Bruselas ya no es solo sobre aranceles y cuotas. También es sobre cuánto carbono emite cada caja que llega a Rotterdam.
Fuentes: Comisión Europea (EU ETS, FuelEU Maritime); Hapag-Lloyd (comunicado noviembre 2025); Maersk (tarifas Q1 2026); Reuters (proyección precio permisos carbono 2026); Portal Frutícola (ACORBANEC, datos enero 2026); Infobae (exportaciones no petroleras Ecuador 2025).